Fábulas morales de Grassa Toro


El viernes 5 de noviembre de 2010 a las 20 horas, presentación del libro Fabúlas morales de una vez y para siempre, de Carlos Grassa Toro, ilustrado por Meritxell Durán, publicado por la editorial A buen paso. Con la intervención del autor.


En las páginas de este libro, monos, caballos, lobos, tigres,

ovejas, lamas y todo tipo de pájaros aman, engañan,

desean, sueñan y viven, exactamente como los seres humanos.

Estas fábulas escritas por Grassa Toro se dirigen a los jóvenes, entendiendo por joven cualquier persona con ganas de aprender.

Por su propia condición de fábulas veremos que se trata de cuentos con humor, cuyos protagonistas son animales, y que sobre todo son morales. ¿De qué moral nos hablan? Pues bien, la vicisitudes de monos conquistadores de caballos, gallinas envejecidas, gorilas insaciables, caracoles puros, gorriones melancólicos doblados por la vida, lobos sin voz y cigarras y hormigas a los mandos de un elefante le recordarán al lector que, utilizando las palabras del propio Grassa Toro, “la huida es otra posibilidad frente al incierto vivir, que el futuro se teje más de una vez con el hilo del malentendido, que la esperanza necesita tocar tierra, que abunda la soledad en compañía”.

Estos breves textos, escritos con palabras precisas y afiladas, proporcionan una lectura que, mientras invita a la meditación, ofrece un placer estético único, al que se suma el trabajo de ilustración de Meritxell Duran cuyas imágenes se vuelven capturas de las emociones más arraigadas en cualquiera, vehiculadas aquí en estampas en las que la dulzura y claridad del trazo y del color esconden una pasión sin trabas .

Los autores

Grassa Toro ahora vive en Aragón, a Chodes, antes entre otros vivió en Bogotá donde fue maestro. Hoy en día desde La Cala, o Casa abierta La Andariega donde desarrolla su proyecto cultural, organiza exposiciones, cursos y propicia encuentros de todo tipo para personas apasionadas de la literatura y del arte. Maestro, escritor, patafísico, estudioso de la literatura y sus reglas, curioso empedernido ha escrito obras de teatro, ensayos y libros infantiles como por ejemplo: Este cuerpo es humano (Thule, 2009), Una casa para el abuelo (Sins entido 2005).

Meritxell Duran vive y trabaja en Barcelona, pero ha viajado y viaja mucho a ciudades como New York, o también a China donde vivió una temporada. Es escultora e ilustradora, cada una de sus piezas se convierte en vehículo de emociones, como por ejemplo la serie de esculturas realizadas para su exposición de 2008 en Iguapop: Criatures de companyia, criaturas de compañía, unos seres en resina, de facciones entrañables y colores vivos que no pueden dejar indiferentes.


Así lo cuenta con su acostumbrada precisión Myriam Martínez en el Diario del Altoaragón del 6 de noviembre de 2010:

"Fábulas morales" o la manera de resolver nuestros problemas

Ilustración de la fábula del tigre que pasó de largo.
Ilustración de la fábula del tigre que pasó de largo.
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Grassa Toro presentó ayer en la Librería Anónima de Huesca su último título

"Las fábulas son morales, porque tratan de cómo somos, de lo que nos gusta, de cómo padecemos, de nuestros problemas y cómo podemos resolverlos. Lo moral es nuestra manera de entender el mundo y de resolver nuestros problemas con él".



MYRIAM MARTÍNEZ
06/11/2010

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HUESCA.- La ética es analizar esa forma de vida, sacar conclusiones y empezar a decir lo que se tiene que hacer". "Fábulas morales de una vez para siempre" (Editorial A buen paso), escritas por Grassa Toro e ilustradas por Meritxell Durán, "no dice lo que hay que hacer", aseguró ayer su autor en la Librería Anónima de Huesca, en la presentación de este nuevo título.

"Es un libro de fábulas porque hablan animales, son breves, están ilustradas y, sobre todo, la clave del libro: porque cuando las leáis, no las vais a olvidar", aseguró.

Grassa Toro es de los que piensan que los libros no nacen por casualidad, sino que tienen unos antecedentes que explican su nacimiento. Por eso, el escritor se entretuvo ayer un rato en la narración de la historia de sus "Fábulas morales", que arranca en los primeros años de la década de los 70, con el viaje de un grupo de sacerdotes a Brasil, primero, y a Colombia después, en aquellos años en los que ganaba adeptos una corriente conocida como la Teología de la Liberación. Aquellos curas colgaron los hábitos y fueron contratados como profesores de ética y de filosofía, y escribieron libros sobre esta materia para la universidad, porque no disponían de ellos. Para poder editarlos, crearon la editorial El Búho y su propia imprenta. A principios de los años 80, el grupo había logrado todo esto, que se mantiene en pie hasta hoy.

Cuando se jubilaron con el tiempo, todos ellos regresaron a España salvo uno, Luis José González, al que Grassa Toro dedica en el libro una de sus fábulas. El escritor aragonés conoció al grupo cuando su "vida de feriante", como dijo en la Librería Anónima, le llevó al país latinoamericano. "Su imprenta es una maravilla, nunca ha impreso publicidad. Casi siempre libros, casi siempre universitarios. Y todavía hoy imprime algunos libros como Los informes de los asesinatos del paramilitarismo en Colombia", señaló.

Hace un tiempo, Luis José González viajó a Chodes para visitar a Grassa Toro en su casa, La Cala. Le explicó que con la aparición de las imprentas digitales, la suya estaba atravesando por un momento delicado y no quería despedir a ninguno de sus treinta trabajadores. Había pensado imprimir una colección de clásicos, a precio barato y dirigida a los estudiantes, y quería que Grassa Toro se encargara de la selección de los títulos. "Me pareció lo mejor que me habían pedido en la vida", aseguró. Sin embargo, reconoce que se le "cayó todo", cuando su amigo le indicó que el primer libro de la colección debía ser una fábula. "Me horrorizaban, porque siempre dicen lo que hay que hacer, y no soporto a los animales que hablan", comentó. Sin embargo, empezó a leerlas sin desmayo, "como si no tuviera otra cosa que hacer en la vida".

Así se pasó un año, rastreando en la Edad Media, en las narraciones de la India y de Mesopotamia, leyendo fábulas y libros que hablaban de fábulas. Descubrió que fueron salvadas como patrimonio de la cultura por la Iglesia y siguió avanzando hasta encontrarse con las creaciones de autores como Monterroso. "Un día leí que Bernardo Atxaga se preguntaba en un párrafo qué pasaba que no se escribían fábulas, y cuando Bernardo Atxaga habla, yo por lo menos le escucho".

Sin embargo, Grassa Toro considera que, en realidad, el setenta o el ochenta por ciento de la literatura infantil son fábulas, y lo mismo ocurre con muchas novelas, aunque en los títulos no aparece indicado.

Grassa Toro presentó en el Círculo Hexágono -una iniciativa de estudio y debate sobre temas relativos a la literatura infantil y juvenil- una ponencia al respecto, y se planteó después escribirla. Sin embargo, se dio cuenta de que tenía confusión sobre lo que significa la moral. "En los años sesenta, nos planteaban el arte por el arte o la moral, como si fuera una disyuntiva", pero añadió que fue el ilustrador Arnal Ballester, quien logró despejar sus dudas. "Todo lo que hacemos en la vida es moral, me dijo". Al día siguiente, Grassa Toro se puso a escribir "Fábulas morales de una vez para siempre".

Grassa Toro, que antes de acudir a La Anónima participó en el club Divertilibros de la Biblioteca Durán Gudiol, un programa de animación a la lectura dirigido a chavales de 9 a 11 años y que lleva funcionando tres años, recordó que los libros de fábulas no se han escrito para los niños, sino que "son para que los mayores los lean y luego se los cuenten".

La ilustradora Meritxell Durán, afincada en Barcelona, no pudo viajar a Huesca para participar en la presentación, pero Grassa Toro recordó unas palabras suyas para cerrar el acto: "Ahora, cuando le pasa algo dice: esto es lo de la página catorce".


La noticia en Radio Huesca (6/11/2010)

Las fábulas como experiencias en el nuevo libro de Grassa Toro

El escritor presentaba su nuevo libro en la Librería Anónima de Huesca

El escritor Grassa Toro ha presentado en la Libería Anónima de Huesca su último libro que lleva por título “Fábulas Morales. De una vez para siempre”. Un libro en el que, como si fuera un cuento, se recogen las situaciones que el hombre desde hace siglos ha vivido y ha intentado explicar como fábulas de animales.

Estas fábulas, escritas por Grassa Toro, se dirigen a los jóvenes, entendiendo por joven cualquier persona con ganas de aprender. Por su propia condición de fábulas, son cuentos con humor, cuyos protagonistas son animales y son, sobre todo, morales. Hablan de las vicisitudes de monos conquistadores de caballos, gallinas envejecidas, gorilas insaciables, caracoles puros, gorriones melancólicos doblados por la vida, lobos sin voz y cigarras y hormigas a los mandos de un elefante, que le recordarán al lector que, utilizando las palabras del propio Grassa Toro, “la huida es otra posibilidad frente al incierto vivir, que el futuro se teje más de una vez con el hilo del malentendido, que la esperanza necesita tocar tierra, que abunda la soledad en compañía”.

Estos breves textos, escritos con palabras precisas y afiladas, proporcionan una lectura que, mientras invita a la meditación, ofrece un placer estético único, al que se suma el trabajo de ilustración de Meritxell Duran cuyas imágenes se vuelven capturas de las emociones más arraigadas en cualquiera, vehiculadas aquí en estampas en las que la dulzura y claridad del trazo y del color esconden una pasión sin trabas .


2 comentarios:

Anónimo dijo...

chido grasias agan mas de esos libros

Juan David Vanegas Roldan dijo...

Me gustaría ponerme en contacto con este seño, fue mi profesor en el reyes católicos, en segundo grado ¿alguien, o él mismo puede facilitarme el email?

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